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El Salar de Uyuny

Cuando el cielo y la tierra se fusionan es un gran momento para estar en el salar. La temporada de lluvias llega, generalmente, de diciembre a marzo. Entonces ocurre un fenómeno natural: la sal se vuelve impermeable y el agua se acumula en la superficie, creando un efecto espejo. Los de la agencia denomades.com recomiendan visitarlo desde marzo hasta mediados de abril porque las lluvias, se supone, ya se han ido Esta En la cordillera de los Andes, en el departamento de Potosí, provincia de Daniel Campos, al suroeste de Bolivia. El tiempo de vuelo, desde La Paz, es de 45 minutos; por autobús, el recorrido es de 12 horas.
Entre 40 mil y 25 mil años atrás comenzó a formarse por la evaporación de varios lagos Uyuni, también llamado Salar de Tunupa, está a uno tres mil 600 metros sobre el nivel del mar. La altura máxima del Altiplano Boliviano es de seis mil 500 metros, aproximadamente.
El salar más grande del mundo tiene 10 mil 582 kilómetros cuadrados de superficie. Contiene 10 mil millones de toneladas de sal. Está formado por 11 capas de sal; juntas tienen un espesor que va de los 2 a los 10 metros. Cada año se extraen 25 mil toneladas.
Algunos guías dicen que la superficie de este campo de sal está en movimiento constante y por eso se forman hexágonos casi perfectos; otros cuentan que se debe al proceso de secado después de las lluvias. Unos más aseguran que es por la respiración del salar.
El 90% del litio en el planeta se encuentra en este desierto. El litio se usa en la fabricación de baterías, autos eléctricos, en la energía nuclear y en medicamentos para enfermedades psiquiátricas.
Así lo describen sus habitantes, y tienen razón. De mayo a noviembre son los meses más fríos. Por las noches la temperatura puede bajar a los 15° bajo cero. Una gran ventaja: los cielos están completamente despejados, tanto, que es posible contemplar, sin esfuerzo, la Vía Láctea. Hay vientos muy agresivos a lo largo del año.
Colchani es un pequeño pueblo a orillas de este desierto blanco. Hay souvenirs, restaurantes y hasta hoteles hechos del elemento cristalino. El Palacio de Sal es uno de ellos y se autodenomina el primer alojamiento de sal en el mundo. Techos, paredes, mesas y sillas también fueron construidos de lo mismo. La propiedad de lujo combina un interior moderno con elementos étnicos.